Queridos Alumnos, esta vez vamos a recordar cuando éramos estudiantes. Existe un amplio corpus de literatura acerca de lo que piensan los estudiantes sobre sus profesores y de las ideas que tienen respecto a lo que es una “buena” o “mala” enseñanza (si es que existe esa dicotomía); éstas ilustran las creencias del alumno que resulta interesante contrastar con las del profesor. La siguiente actividad nos va a permitir explorar cuál era nuestro pensamiento acerca del rol y características deseables de los profesores, así como algunas vivencias al respecto. ( Díaz-Barriga, 2002)a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Fecha Tope de Entrega: Domingo 01 de Abril de 2007 - 12:00pm

16 comentarios:
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
De los peores: Injustos, sin paciencia, subjetivos. Por ejemplo tuve una oportunidad en donde por no lograr hacer una suma correctamente me tumbo para el suela del tirón que le dio en la mano para quitarme la tiza y por supuesto el turno.
De los mejores: Dominan al grupo, velan por cada uno de sus alumnos como si fuesen únicos, evaluadores sumativamente. En este caso puedo afirmar que siempre tuve dificultades en el colegio para las matemáticas, hasta que llegó esta profesora que siempre me dedicaba parte de su tiempo extra y dentro de la clase para aclarar y ver gráficamente los problemas.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Estoy totalmente de acuerdo, y caracterizarse por buenos o malos depende mucho de si existe vocación o no. Pues educar es un arte que viene desde adentro, pero si no existe esa chispa, creo que es muy difícil que un prof. Llegue a todos los alumnos, guíe y modele un gran ejemplo.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Por supuesto que ha cambiado, gracias a Dios uno aprende de los errores de otros en algunos casos, tales como me lo afirmo día a día cuando observo lo ciegos que son los profesores cuando continúan echándole la culpa a sus alumnos por alborotos, notas, etc. Lo mas importante es AUTOEVALUARSE.
ABM
Indudablemente tanto los "buenos" y "peores" profesores marcan la vida de cualquier estudiante. Esto toda vez, que los docentes tenemos la responsabilidad de formar académicamente y formativamente; es decir, formar buenos ciudadanos. Por lo que la famosa frase (no recuerdo en este momento el autor) que dice: "Teachers do not change minds or personalities; they change the world in which students live" es absolutamente cierta. Cualquier docente es capaz en algún momento de definir cosas eseciales en la vida de cualquier estudiante. Recuerdo com si fuese hoy cuando mi profesora de Historia Unversal, en 2do año de bachillerato, me abordó después de la clase para aconsejarme en relación a mi amistad con la que yo consideraba mi mejor amiga (la cual todavía hoy en día es mi amiga!)Lo que me marcó realmente fue la impotencia que sentí al darme cuenta que ella tenía toda la razón en tanto a los argumentos que me presentaba, y sobretodo como era capaz de definirme como persona...parecía saber con mayor certeza acerca de mí que yo misma... por supuesto que yo seguí, tal y como lo pueden ver, con mi amiga, pero mi actitud en la clase de Historia, y de todas las otras clases, cambió... y no porque hubiese decidido ser una niña obediente, sino porque me dí cuenta que yo era quien era y como era y eso no debía ser interpretado por otras personas de manera diferente...vale la pena mencionar que recuerdo vagamente si las clases de historias eran buenas...la verdad no lo sé...pero definitivamente esta profesora sin ser ser "buena" o "peor" me enseñó parte de la vida mucho más de lo que recuerdo de los contenidos de historias. La profesora en ese momento fue más "persona" que "docente" algo que debe ser recalcado día día, y que nuestros estudiantes deben asimilar: nosotros los docentes no somos sino otra coas que simples personas igual que todo el mundo.
Si recuerdo o no que haya cosas que decidí no hacer como docente por mi experiencia como estudiante, realmente sería incierto. Esto por cuanto nunca pensé que iba a serlo. Lo que si recuerdo me motivó, y me sigue motivando, es las experiencias de mis hijas como estudiantes... cuando me cuenta las cosas que viven, y cómo las viven, reflexiono mucho acerca de nosotros los docentes, comienzo a ver a mis estudiantes como unos hijos más que necesitan de mi ayuda personal y académica, pero como también le hago saber a mis hijas, no necesariamente actuamos por las razones que uds. los estudiantes deciden que tenemos, sino por una serie de motivos, rzonez, causa, etc que los estudiantes también deben manejar; es decir, que nos vean como simples seres humanos...
Josefina Espinoza
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
Pensar en mejores o peores profesores resulta un poco extraño, porque para mi al igual que comento la profesora Josefina esos profesores me han marcado pero de manera en mi formacion como ser humano. Mi profesora de castellano en primer, segundo y tercer año de bachillerato me ayudo a crecer como ser humano. Costantemente, mas alla de sus correciones, tenia una fe en mi increible. Me hacia sentir como su alumna mas brillante, y lo curioso del caso es que no era solo conmigo sino que ella hacia que todos sus alumnos se sintiesen amados y seguros en una edad tan dificil como lo es la adolescencia. Mas alla de su sabiduria logro dejar en cada uno de nosostros sentimientos encontrados que me han ayudado a lo largo de la vida.Esto es lo que yo trato de proyectar a mis alumnos mas alla de un verb to be.Trato de que todos se sientan especiales , queridos y apoyados.
Como tampoco puedo olvidar a la profesora de fisica de tercer año que era un ser despota, sin calidad humana que atropellaba constantemente a sus alumnos. Esta profesora me hizo sufrir horrores, esta de mas decir que porsupuesto ODIE la materia con todo mi ser y no lograba aprender nada. Esta profesora logro que todos nos quisieramos enfermar imaginariamente para no ir a sus clases. Hasta el sol de hoy le tengo aprehension a la fisica.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta.
ABSOLUTAMENTE. Como lo explique anteriormente los malos profesores te marcan de manera negativa y no se olvidan . Siempre queda ese mal sabor , esa mala experiencia vivida cuando alguien que admiras te defrauda. Por el otro lado los buenos son aquellos que van mucho mas alla de enseñarte lago util, te enseñan valores te forman como ciudadanos.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Estoy de acuerdo con anabela que uno aprende de los errores. Antes y creo que todavia se dan algunos casos se veian a los profesores como inalcanzables, dueños de la verdad absoluta que uno tenia miedo de cuestionar. Creo que las cosas han cambiado positivamente tanto para los alumnos como para los profesores donde ya existe un nivel de comunicacion mucho mas alto.
Saludos a todos,
¿Creo que existen “buenos” y “malos” profesores? La verdad es que cuando era más joven solía pensar que esa clasificación tan extrema existía; por supuesto que conocía miles de profesores malos; uno como adolescente, por ejemplo, siempre solía verle todos los defectos a cada uno de nuestros profesores, y solía fijarse en cada detalle que sirviese como fuente de crítica; desde el peinado y los zapatos hasta la manera de hablar o los gestos particulares de cada unos de ellos. La verdad es que como estudiantes, tendemos a ser sumamente exigentes con los profesores y hasta llegamos a olvidar que el profesor es un ser humano igual que uno: que comete errores, que olvida cosas, que no lo sabe todo y que también tiene sentimientos y vida personal. Un error al hablar o un titubeo, o el hecho de que en el momento no supiese la respuesta a una pregunta en particular hacía que nos decepcionáramos de ellos (sin contar que para muchos estudiantes era razón de burla); y ese profesor automáticamente pasaba a ser un “pirata”.
He tenido profesores que puedo considerar como “malos”, no creo que alguno de nosotros nunca haya tenido al menos uno. En el caso particular del inglés, para mí siempre fue importante el hecho de que el profesor lógicamente supiera mucho más que nosotros, los estudiantes, sobre la materia; un profesor que enseñe un idioma y que al hablar cometa repetidos errores de “subject/ verb agreement”, errores en la conjugación del verbo “To be”, errores de “Spelling” al escribir en la pizarra, o tenga una pronunciación espantosa, no deja muchas cosas buenas que decir sobre su preparación académica. Con respecto a este aspecto, yo siempre he sido muy exigente. Recuerdo otros profesores que me hicieron ver las matemáticas como una pesadilla, ya que, a pesar de ser unos genios en la materia, no poseían la pedagogía ni las estrategias necesarias para transmitir sus conocimientos. También considero que un “mal” profesor es aquel que hace mil promesas a sus alumnos y que luego no las cumple, o aquel que no es puntual o no asiste a clases, es decir, aquel que exige mil cosas; cosas que él mismo no respeta ni cumple. El que ve a los estudiantes como ignorantes y se pone a sí mismo en un pedestal.
Por otro lado también recuerdo muy buenos profesores; mi profesor de Historia del Arte del colegio era un tipo estupendo, te explicaba las cosas de tal manera que sentías que tú mismo estabas viviendo la historia, o que la estabas viendo como en una película. Era muy buen orador y siempre nos trataba de tú y no ponía barreras entre él y sus estudiantes; siempre era puntual y nos respetaba como individuos diferentes. Recuerdo que era uno de los profesores más queridos y respetados del colegio y como él he conocido muchos otros. Hoy en día soy mucho más flexible y considero que un profesor no es necesariamente “malo” o “bueno”, sino que más bien es un profesor preparado y que posee las herramientas y estrategias de enseñanza y pedagogía adecuadas o lo contrario. Es por eso que uno como docente debe estar preparándose constantemente y debe estar al tanto de las características particulares de cada estudiante, ya que no todos son iguales y poseen personalidades, estilos y experiencias diferentes. Lastimosamente quizás la docencia sea una profesión muy injusta, siempre estamos en la mira y siempre somos juzgados; sin embargo tocamos muchas vidas y hasta a veces llegamos a cambiar algunas. Enseñamos más que una simple materia; enseñamos sobre la vida misma, sobre la sociedad; y es por esto que, a pesar de que no seamos perfectos, como es lógico, debemos dar lo mejor de nosotros mismos e ir más allá. No conformarnos con como somos sino siempre tratar de mejorar y aprender cosas nuevas que podamos trasmitir a nuestros alumnos.
Con respecto a los profesores que he tenido a lo largo de mi vida, el concepto de "mejores" o "peores" creo que ha cambiado con el tiempo, porque quizás en el colegio uno consideraba a un profesor como "malo" cuando era pirata por el poco conocimiento de su materia o la forma como corregía, o también cuando no se llevaba bien con el grupo ya recibía la calificación de "malo", y ya luego en la universidad ese concepto empezó a cambiar para mi, puesto que comencé a pensar que un profesor era "malo" basada más en su calidad humana o sus métodos pedagógicos que en otras cosas; recuerdo una profesora que en varias ocasiones trataba a sus alumnos despectivamente, logrando que se sintieran humillados en el salón de clases en frente de todos los demás, lo cual para mi fue terrible (puesto que por supuesto yo fui una de las afectadas), y esto hizo que le agarrara una idea horrible a la materia que ella daba, y que la huella que ella marcó fuera totalmente negativa.
Pero también recuerdo a mi profesora de Historia de Venezuela del colegio que logró ganarse nuestra confianza, con lo que logró ser más que una profesora, porque comenzamos a verla como una persona con sentimientos, defectos y fortalezas. Para mí, eso marcó cómo deben ser las relaciones entre profesores y alumnos.
Definitivamente si creo que hay buenos y malos profesores, y estoy de acuerdo con Anabela cuando comenta que eso viene de la vocación que sienta cada quien, porque eso es un factor determinante en la actitud del docente en el aula; sí es algo que en realidad le gusta y lo disfruta, su actitud será distinta al caso contrario. Yo diría que una de las maneras en que se puede juzgar si un profesor es bueno o malo se determina no sólo por la capacidad que tiene de que sus alumnos comprendan los conetenidos, sino de cómo los influencia en su vida.
Siempre quise ser docente, y la idea que tenía antes de cómo debe ser un buen profesor se mantiene, básicamente porque siempre he pensado que un profesor no sólo es pura teoría, sino que debe modelar a los alumnos con sus conductas, y mostrarles que al igual que ellos uno es persona, y eso es lo que he intentado siempre desde que estoy trabajando en aula.
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
"Mejores" Profesores- Pacientes, tolerantes, escuchan, justos, creativos, aprenden, son amigos, afectivos, el profesor entiende que no lo puede saber todo y que tambien se puede equivocar.
"Peores" Profesores- No tolerantes, no escuchan, piensan que el profesor y nadie mas tiene la razon, el profesor nunca se equivoca, injusto, impaciente.
Nunca se me olvidara que en una clase de Algebra I yo tenia mi mano levantada para hacer una pregunta del tema, (no entendia nada!) al rato el prefesor me mira y me dice, "ahorita preguntas no, mas tarde las respondo." Pasaron los dias y el profesor fue incapaz de acercarse a mi para enteder cual fue mi inquietud. Yo era muy penosa y tampoco me le volvi a acercar. Esto me marco y me dolio muchisimo porque a el no le importaba que tenia que decir yo. Me sucede esta situacion otra vez, pero como docente. Dando el tema en clase un alumno tenia la mano levantada por un tiempito, yo le digo, "ahorita no, mas tarde respondo preguntas." Inmediatamente, se me viene a la memoria este profesor que nunca me respondio mi pregunta y es cuando le digo a mi alumno, "Ven, acercate, que es lo que no entiendes?." La mayoria de los alumnos en primaria o basica, son muy timidos y les cuesta hacer preguntas por eso cuando las hacen es muy valioso. Siempre he dicho que en mis clases es mas importante una duda que una razon. Claro que tambien hay que entender que somos humanos y que se nos pase no contestar una pregunta no necesariamente es porque lo hicimos a proposito. Es por esto que pregunta que tengan mis alumnos las respondo inmediatamente.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta.
Por supuesto, pienso que como en toda profesion hay personas que hacen lo que estudiaron de corazon y otras por otras razones. Si creo firmemente que hay profesores malos y buenos. Un buen profesor se preocupa verdaderamente por su alumno. Mas alla de dar su materia se preocupa por la vida y como estaran sus alumnos.
(Como dijo la Prof. Espinoza, que le sorprendio tanto que su prof. de historia le dijera eso sobre su amiga.) No obstante, aunque estes dando matematicas o ingles, un buen profesor sabe que meterle algo de valores a la clase y hablar del respeto siempre les quedara algo.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Anteriormente pensaba que ser docente era tarea facil, pero es mucho mas complejo de lo que piensan algunas personas. Pero hay que ir mas alla y entender que por lo menos en mi ramo, Educ. Basica, el docente es la figura mas importante que consigue un nino cuando sale de su casa. Un docente acompana a ese alumno en el paso de grado a grado, canaliza su aprendizaje y contribuye a modelar su caracter. Es el encargado de recibirlo cada manana, velar porque cumpla con las competencias academicas, aliviar sus miedos y angustias, participar en sus exitos y fracasos, y sobre todo, es responsable de apoyar a ese nino en su desarrollo emocional. Siendo estudiante esto no lo aprendes de un libro, lo tienes que vivir. Tienes que aprender a vivir que despues de los padres, el docente es la persona mas importante en la formacion de un nino. Este compromiso que se nos da es tan importante como "la tiza y el pizarron."
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
“Mejores” profesores:
• A pesar de que sus trabajos son 100% dedicado a la enseñanza, su vocación y la forma como trataban a sus alumnos es los que los hace especiales y buenos…más sin embargo siempre hay una distancia.
• El hecho que te reten a tratar y a hacer cosas nuevas los hace buenos. Uno (como estudiante) lo limitan mucho, más cuando se logran nuevos objetivos, a través de la motivación, y otras cualidades, uno se da cuenta que ese profesor es especial.
• Cuando un profesor no te deja una duda en el aire, e inmediatamente al siguiente día te la aclara, uno se siente respetado como alumno y como persona.
Situación vivida (positiva): tengo muy buenos recuerdos de una profesora de primaria que considero una persona muy especial. Siento que su trabajo no era solo un sueldo, sino una vocación y una forma de vida. A pesar de que yo sentía que era su “favorita”, ahora, después de tanto tiempo, me doy cuenta que a todos nos trataba por igual. El hecho de que cada de uno de mis compañeros, incluyéndome fuese único, me hace pensar de esa forma.
“Peores” profesores:
• No son justos con sus alumnos. El hecho de que a veces exista preferencias por determinados alumnos, ya sea por aspectos personales o académicos.
• Tuve un profesor que no daba la clase como se debe dar. Simplemente colocaba ejercicios en el pizarrón, mientras el no hacía nada. Pienso que no había una ética profesional.
• A veces no nos orientan de al forma correcta. Pienso que cada estudiante es diferente, con diferentes fortalezas y debilidades.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Definitivamente si existen “buenos” y “malos” profesores, pero a veces depende del estudiante.
Tengo recuerdos de una profesora de biología que apreciaba, y todavía aprecio. Mitad del salón no la quería, ni como persona ni como profesora, pero yo tuve un vínculo tan especial y único con ella, que para ser honesta (y como dijo la profesora Josefina) no recuerdo los contenidos de esta materia, pero si me acuerdo que me ayudó en cosas muy personales, y también académicas.
También lo malos profesores se recuerdan. Ahorita yo (futura profesora) pienso en que nos puede hacer ser malos profesores, y me responda que mientras uno trabaje con vocación, ética, ganas, y con dispocisión, el ser mal profesor nunca llegará.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Siempre mi idea de el docente ha sido la misma, una persona paciente que sepa como hacer buenos ciudadanos del mundo con una visión amplia y justa del mismo.
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
Pensar en el mejor de mis profesores se me hace difícil ya que he corrido con la suerte de tener buenos profesores en mi proceso de educación. La influencia de ellos es que para se exitoso se necesita constancia y disciplina. Por supuesto que unos han siso mejores que otros y unos han influenciado más en mi que otros, pero creo que no viene al caso entrar en tales detalles.
Sin embargo, recuerdo a la profesora de Educación para la Salud en Bachillerato, particularmente porque ella hacia de la materia algo ameno y se preocupaba porque el grupo realmente entendiera. Ésta profesora siempre nos contaba una experiencia personal con respecto al tema que estábamos tocando, lo cual me hacía reflexionar (al menos a mí) lo importante y real que puede ser ese tipo de temas. Ella se abría a los estudiantes e ilustraba con experiencias propias el contenido de la materia lo cual hacía que salen en los libros pueden ser reales (a lo cual no muchos alumnos de bachillerato presta atención).
Uno de los “malos” profesores que he tenido fue uno que a la hora de dar la materia no proyectaba mucha seguridad, y por lo tanto los alumnos no entendíamos ni nos sentíamos seguros a cerca de visto. Sin embargo este profesor me ha influenciado de manera positiva, pues me ha hecho dar cuenta que debemos tener seguridad en nosotros mismos y transmitirla.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Todo depende de cómo cada quien mire las cosas, pues la profesora que yo antes mencioné a muchos de mis compañeros le parecía que era mala porque los aburría, y a mí por el contrario me entretenía y me facilitaba el aprendizaje. No obstante, yo pienso que un mal profesor es aquel que no se preocupa porque el alumno haya entendido, que mejore (en la materia o en algún aspecto de la vida), que al entrar al salón lo que haga es explicar algo sin detenerse a pensar si los alumnos entienden, que luego se valla sin aclarar ningún tipo de duda. Y un buen profesor es aquel que influye en sus alumnos. Algunos hacen que una materia que tú odiabas te termine gustando. En resumen, para mí, un buen profesor es aquel que es todo lo contrario a lo que describí como mal profesor.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Nunca pensé en ser docente, de hecho era lo último que me pasaba por la cabeza. Lo que me hizo cambiar de parecer fue las ganas de compartir mis conocimientos, ayudando a alguien que los necesita.
Antes yo pensaba que el docente tenía que saber absolutamente todo sobre lo que hacía. Ahora que soy un docente me he dado cuenta que eso es algo casi imposible, y que los profesores son tan personas como los alumnos; la diferencia es que, en un salón de clases cada uno cumple distintos roles.
No recuerdo ningun profesor perfecto, pero si a los que con sus cualidades personales lograron influenciarme positivamente. Ellos tenian ese algo especial que hacia que todos nos acercaramos, siempre sonreia, tenia tiempo para escuchar y compartir, tambien estaba bien preparado en su materia. No dejaban pasar momento para hacernos reflexionar. Los llamados malos profesores poco los recuerdo y no sembraron nada en mi. Mis profesoras de ingles tanto en USA como en Venezuela son las que de una manera u otra hicieron posible que yo pudiera dedicarme a esta profesión.
Los profesores no deciden ser buenos o malos, solo que traen lo que tienen adentro al aula, además de sus emociones, de sus inquietudes, pensamientos y problemas. Eso se refleja en su actitud hacia los alumnos. Quien está feliz proyecta felicidad. Quien ama su profesión lo demuestra cada dia y eso se ve en sus alumnos.
Al comenzar en docencia trabajé muchos anos con ninos pequenos de primaria, decidí ser para ellos su amiga, darle la clase de la manera más divertida posible, ellos le gustaba mi clase, me aplaudian al llegar. Hoy en dia la mayoria ya son profesionales y al verlos en la calle siempre me dicen que era su inspiración. Constantemente estoy en busqueda de cosas nuevas para mis alumnos, mi actitud en clase es determinante para crear la atmosfera de querer aprender.
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3)
características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu
formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase
que la(s) reflejen.
Mejores:
Ella es una profesora encantadora, sus clases son diferentes a todas. Siempre hay una borma
para todo.
Su energía es contagiosa, sus clases son dinámicas.
Es amiga, donde tengas problemas, ella te ayuda y te aconseja.
Peores:
La verdad, no tengo peores profesores, sólo algunas características que no me gustan de
ellos, como por ejemplo: la falta de dinamismo; hablan y hablan sin parar.
Actividades tediosas, como escribir ensayos a cada instante.
Dan su clase y se van.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Desde mi punto de vista, hay profesores que sólo vienen a dar su materia y se van, no hay un
"hola" ni "cómo están". Pero quizá no sean "malos" profesores sino decepcionados, ya que
muchos estudiantes sólo vienen a sentarse a verlo hablar. Sin embargo, esa no debería ser la
actitud de un profesor. Para mí, un buen profesor trata a sus alumnos como las personas que
son y no como máquinas, dinamiza sus clases, crea interés y se convierte en amigo de sus
estudiantes.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea
de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha
cambiado?
En realidad sí ha cambiado. Antes pensaba que ser docente era solamante enseñar alguna
materia. después descubrí que los profesores y maestros son como nosotros pero desde otra
perspectiva. Ellos también tienen sus problemas y tienen que presentarse ante un grupo de
estudiantes a dar clases como si nada. También tienen que estudiar, seguir preparándose y
todavía conseguir tiempo para todas las actividades que prepararn para sus estudiantes. Y
sobretodo, se preocupan tanto por tí como por su familia o amigos.
¿De verdad existen buenos y malos profesores?
Yo diría que como en cualquier otra carrera, existen buenos y malos profesionales. Entonces la pregunta más bien sería que hace buenos a los buenos profesores y que les falta a los malos para que sean catalogados de esta manera. Inmediatamente vienen a mi mente los recuerdos de los mejores profesores con quienes tuve el placer de compartir (porque a los malos, generalmente los olvidé, y no únicamente a ellos, sino también lo que hicimos en sus clases). Eso precisamente diría yo que es el valor más grande de los buenos profesores: Sus estudiantes recuerdan...a ellos y sus temas.
En la universidad tuve la dicha de conocer profesores excelentes, que hoy me es difícil decidirme por cual catalogar como el mejor; sin embargo, me inclino por contar sobre uno en especial: Profesor Braxton, de una de mis clases de Educación General electiva, Relaciones Internacionales 101. Recuerdo que era una clase muy grande, seríamos alrededor de 100 estudiantes en sus sesiones. No obstante, conocía el nombre de cada uno de nosotros. En una evaluación particular, obtuve una calificación por debajo de lo esperado y ese mismo día con mi prueba recibí una nota del profesor invitándome a pasar por su oficina. Mi sorpresa al llegar fue ver su oficina cubierta con las fotografías de cada uno de sus estudiantes, y mi clase no era la única. Tenía nuestros nombres y notas particulares sobre cada uno de nosotros. El profesor Braxton tenía más de 15 años enseñando en la universidad y me mostró lo importante que es entender que nuestra misión como profesores va más allá de planificar, dar clases, corregir y evaluar. Para él, su trabajo era asegurarse de que cada uno de sus estudiantes aprendiera a analizar, entender y buscar respuestas correctas...todo lo demás era un complemento a su objetivo. Mi segunda sorpresa ese día fue saber que había sido llamada a su oficina para conseguir las respuestas que no pude dar en el examen (que inclusive hoy las recuerdo) y la tercer sorpresa fue ver que cuando mi profesor se enteró de que venía de Venezuela, tomo unas horas de su tiempo e incluyó en sus discusiones la política exterior venezolana. El hacer sentir a cada uno de sus estudiantes como un individuo hizo que su clase no fuera una clase más, sino un lugar al cual íbamos a buscar las respuestas que particularmente necesitábamos.
Por otro lado me cuesta recordar aquellos que entonces consideré como malos profesores (porque creo que esos se olvidan más rápidamente). Sin embargo, puedo nombrar características que de seguro, hoy, teniendo a mi cargo unos 30 profesores, siendo yo docente y recibiendo diariamente los comentarios de nuestros estudiantes (que son más de 300), son comunes es los catalogados como “no tan buenos profesores”: falta de planificación y coherencia en la escogencia de actividades, generalización de las actividades y objetivos: “el profesor no toma en cuenta mis necesidades y objetivos”, falta de dinamismo, el profesor exige más a sus estudiantes que a sí mismo (no corrige mi trabajo, dedica poco tiempo a prepararse, no me da un feedback oportuno, etc.), el profesor no conoce la materia o sobre la materia, el profesor tiene poca paciencia, el profesor no respeta mi tiempo (llega tarde, no llega, culmina la clase antes de lo pautado, cambia las fechas de entrega, cambia las asignaciones, elimina actividades planificadas con antelación, etc.). Y a esto además podemos agregarle una lista que hoy no tengo espacio para escribir.
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
Entre los mejores profesores que he tenido se encuentra mi profesora de inglés de bachillerato, no solamente nos enseñaba una materia, también, nos animaba a aprender más y a ser mejores profesionales. Siempre buscaba que explotaramos los mejor de nosotras.Ésto me ayudó no sólo en el aspecto profesional, también en el personal, pues, ahora siempre trato de dar lo mejor de mi y más allá.
Entre los "peores", realmente,este profesor, como persona era agradable,simplemente, no tenía ni la paciencia ni los métodos necesarios para implantar una clase. Muchas veces esta actitud, me frustraba al creer que no podía salir bien en un examen, o que no tenía la capacidad de entender una clase.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Creo que existen profesores que están más capacitados que otros. Muchas veces si conocen la materia, pero no saben explicarla, o no saben adaptarse al nivel en el que están dando clases.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Sí ha cambiado, ahora veo lo difícil que es enseñar. Antes era más fácil echarle la culpa al profesor. Actualmente, aplico métodos de profesores que tuve en el pasado para enseñar a mis alumnos, y me esfuerzo cada vez más para que ellos entiendan.
a.Dos profesores han influenciado en mi labor como docente: El primero ( de pregrado), era un profesor lleno de conocimientos, excelente en su asignatura, pero inspiraba no sólo miedo sino terror. Que terrible es que a un profesor lo cataloguen como “filtro” y más lamentable es que se orgulloso de ello. El segundo profesor ( post-grado), fue igualmente excelente, pero con mucha calidad humana, abierto a sus estudiantes. Dispuesto a escuchar y dialogar para llegar a mutuos acuerdos y soluciones. En fin profesor cuya enseñanza queda por siempre.
b.Creo que no existen buenos y malos profesores, simplemente se ganan éstos calificativos por no ejercer debidamente, ya sea por sus actitudes, metodologías de enseñanza, y por no mejorar académicamente. La palabras claves en este caso serían calidad, eficiencia, y en su defecto; ineficiencia, mediocridad.
c.Mi idea de cuando era estudiante era totalmente diferente. Tenía muchas dudas en cómo debía enseñar. Ahora que ejerzo la docencia, siento que he subido muchos escalones hacia excelencia académica, y que aún me faltan muchos más por escalar.
¿De verdad existen los “Buenos” profesores y los “Malos” profesores?
Permítame hacer un comentario inicial con respecto a este trabajo asignado, y es que yo creo que es inevitable abrir el corazón si se quiere ser coherente y franco para abordar el tema con transparencia. Es, por tanto, interesante y no se si un poco comprometedor, hablar de este tema con otros docentes y a este nivel, pero me parece muy productivo y enriquecedor.
a. Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
Tres características de los “mejores” profesores:
1) Agradables. La primera cualidad de un “buen” profesor pareciera que no debería ser una cualidad acerca de su personalidad, sino un aspecto relacionado al manejo de su materia. Pero cuando uno recuerda a sus profesores favoritos, creo que es casi inevitable pensar en ello. Recuerdo que lo agradable del docente si se unía al hecho del buen manejo que poseía de su materia, pero lo que yo sentía era que tenía al frente un profesor que era humano, y que disfrutaba de lo que dictaba, por lo tanto hacía que uno también disfrutara de la clase. Eso me pasó con profesores como la de Física y el de Dibujo Técnico en el liceo. Yo siempre digo que me gustó la Física de tercer año, mas la de cuarto no, porque tenía que ver con electricidad y no entendía por qué no me prendían los bombillitos, que no recuerdo ahora sus nombres. Pero analizandolo mejor, creo que lo que me gustaron o no me gustaron fueron los profesores que me dieron la materia, porque en Dibujo Técnico reconozco que en cuarto año también debió haberme gustado, porque pedían trabajos que me gustaban realizar. Sin embargo, el docente parecía “evaluar por evaluar” puesto que le asignaba la misma nota a todos los trabajos, que además era baja. En tercer año había estado en un mejor liceo, y los docentes eran “buenos”. Eran exigentes pero tenían fundamento para serlo según mi manera de ver.
2) Accesibles, es decir, se podía hablar con ellos sin el trauma a la crítica despectiva. Recuerdo que éstos profesores “buenos” que mencioné arriba eran lo que yo llamo bien “accesibles”. El alumno se podía acercar a ellos y preguntarles cualquier duda, lo cual sería considerado como una muestra de interés del alumno por la materia, mas no como algo molestoso o como una muestra de “falta de inteligencia”.
3) Justos. Siempre me ha gustado e importado la justicia. Si debían bajar puntos por alguna falta realizada, lo entendía y respetaba. Si era por ligereza del docente, me desmotivaba bastante.
Tres características de los “peores” profesores:
1) No accesibles. Creo que esta cualidad es sumamente importante en un profesor, y más de materias que requieren práctica como los idiomas, por ejemplo, ya que se aprende ejercitándose, por lo tanto, cometiendo errores y preguntando. Cuando el alumno no se siente libre de ello, las dudas se acumulan, y este tipo de aprendizaje que es acumulativo, va complicándose ya que lo que se haya aprendido en un nivel inferior es básico para seguir avanzando. Si no tienes la libertad de cometer errores sin el temor de recibir, válgame la expresión, una “mala cara”, seguramente las dudas se irán acumulando hasta el punto en que el alumno se puede frustar y por tanto perder la motivación. Creo que entre adultos esto sucede con más frecuencia. Nadie quiere equivocarse ni ser correjido delante de los demás. Un profesor que no busque de disminuir este nivel de ansiedad entre los alumnos de su clase, pudiera hacer del proceso de aprendizaje una experiencia incluso traumática.
2) Que usan ilustraciones con ejemplos claros. La profesora de Física que mencioné me parecía excelente ilustrando de manera visual los princios físicos que enseñaba. Era fácil de entender. Yo creo que el problema de los ejemplos es cuando el docente los da porque debe hacerlo, mas no se detiene a verificar si la clase los comprendió, o se conforma con que la minoría del salón que los haya entendido según su parecer.
3) Indiferentes. Tiene que ver con lo anterior. Es cuando el docente dicta la clase y da lo que tiene que dar porque es el objetivo que le corresponde cubrir, mas no le interesa si el grupo lo o la está siguiendo o está entendiendo lo que él o ella está enseñando.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Considero que aunque es muy común escuchar que los docentes somos facilitadotes, que colaboramos con el alumno es su proceso de aprendizaje, del cual éste es responsable, si pienso que la función “facilitadora” del profesor es esencial y marca una pauta en la experiencia del alumno, disponiéndolo o predisponiéndolo ante dicho proceso.
Por lo tanto, si considero que hay buenos y malos profesores. Un buen profesor el aquel que incentiva, motiva y hasta acelera un proceso de aprendizaje. Un buen profesor enamora al alumno con su materia, le da sentido significativo al aprendizaje para su contexto práctico, lo concientiza y mantiene la motivación.
Por su parte, un mal docente causa todo lo contrario. Puede provocar que el alumno se bloquee y sienta rechazo por lo que está aprendiendo, cuando realmente lo está asociando con la experiencia personal que está viviendo con el docente, aunque no tenga que ver o no debería influenciar en la materia que está aprendiendo.
Con esto no quiero quitar la responsabilidad del alumno en su aprendizaje, pero si queremos dar honor a la verdad, sabemos que esto muchas veces sucede. Quizás con más frecuencia en los contextos en que el alumno no eligió lo que debía estudiar, como es el caso de la primaria o la secundaria. Este caso debería disminuir notablemente en el caso de la educación superior.
c. Compara tu idea de “ser docente” ahora que ya lo eres (o estás en vías de) con tu idea de cuando eras estudiante. ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Creo que justamente mi experiencia en cuanto a aprendizaje particularmente de idiomas influyó muchísimo en mis principios como docente en la actualidad. Por ello busco de prepararme y me resulta agradable hacerlo, porque sé que ello afectará positivamente en mi clase, y me agrada ver que mis alumnos estén pasando por el proceso de una manera exitosa y no frustante. Y este criterio no implica que todos cumplan los objetivos y aprueben, porque evidentemente y finalmente el proceso de aprendizaje es individual, le pertenece al alumno; pero en caso de no cumplir con los objetivos de la materia, al menos el alumno asume y entiende qué necesita hacer para superar la dificultad que puedan tener con una actitud de optimismo, reto y compromiso consigo mismo, a pesar de lo normal que represente no aprobar una asignatura.
Por su parte el que pasa posee tanto la aptitud como actitud necesarias para continuar con el reto que le quede por delante en su proceso de aprendizaje.
Creo que mi idea de “ser docente” no ha cambiado demasiado, aunque evidentemente ahora es diferente ver y vivir la situación desde el otro punto de vista. Me supongo que habré adoptado los modelos que influenciaron positivamente en mi, aunque no haya sido de manera conciente. Lo que si he hecho concientemente es tratar de mantener lo que considero positivo en un docente, pero también de hacer justamente lo contrario en las partes en las que me parecieron que no favorecieron mi proceso personal de aprendizaje.
Piensa en los “mejores” y “peores” profesores que has tenido y menciona tres (3) características (de cada uno) que hayan influenciado positivamente o negativamente tu formación como docente. Ilustra dichas características con alguna situación vivida en clase que la(s) reflejen.
Mis peores profesores: no usaban bibliografia extra, siempre repetian lo mismo, no eran convincentes en sus respuestas, no relacionaban lo que enseñaban con la realidad laboral. Por ejemplo tuve una materia en la universidad a la que pocas veces asisti a clases, use el cuaderno del año anterior y solo presente los examenes, saque muy buena nota, pero no me dejo nada.
Mis mejores profesores: tienen conocimiento de lo que enseñan y lo demuestran en el salón, relacionan lo enseñado con la vida cotidiana, se ocupan por el aprendizaje de cada alumno, se les nota que aman lo que hacen, lo disfrtan y se divierten. Recuerdo que mi profesor de sociologia I (un cura exciliado por razones políticas) explicando algunos conceptos, que cuando nos tocara el momento de casarnos, recordaramos siempre no solo nos casabamos con el novio sino con la familia del novio. Ahora que voy a casarme nunca me olvido de esa clase. Y mi profesor de sociología II nos explicaba las teorías sociológicas usando como ejemplo la novela las juanas y café con aroma de mujer.
b. ¿Crees que existen “buenos” y “malos” profesores? Justifica tu respuesta
Creo que si, aunque pienso que esa definición depende únicamente de la percepción de quién clasifica de bueno o malo a alguien, porque lo que es bueno para mí puede que sea malo para otro.
c. Compara tu idea de “ser docente”, ahora que ya lo eres (o estás en vías de), con tu idea de cuando eras estudiante (o estudiante en otra época). ¿Hay alguna semejanza? ¿Qué ha cambiado?
Mi idea de ser docente cuando era estudiante era la de una persona con mucho conocimiento que debia explicarme lo que yo no sabia para poder pasar el examen e ir a la universidad, con el tiempo fue cambiando fui entendiendo que un profesor podia ser capaz de influir en mi, abrirme los ojos a nuevas realidades y ayudarme a ser una mejor persona. Eso es justamento lo que quiero hacer con mis alumnos. Que algun dia recuerden como parte importante de sus vidas. Asi yo recuerdo amis profesores de sociología y a mis dos profesores de inglés en Inglaterra.
Antes de ser profesor, se debe ser "gente". Un ser humano íntegro, honesto, afectuoso, coherente, que practique lo que pregone, que sepa escuchar, que sea generoso y generador de confianza y respeto, pero sobretodo empático, capaz de ponerse en el lugar del otro; "ese" que no es otro sino su estudiante, su aprendiz. De manera que, si la tarea es catalogar a un individuo de "buen" o "mal" profesor, hay que definirlo primero que nada y antes que todo como "buena" o "mala" persona; una cosa no es posible antes que la otra. Así, la tarea en cuestión estaría bastante adelantada...
"Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde."
Proverbio mexicano.
En mi experienca como estudiante, hubo profesores que - en efecto - dejaron su impronta. En la primaria, la maestra de canto, una religiosa Agustina Recoleta a quien todavía veo al menos una vez al año. En bachillerato, los profesores de matemáticas y de historia universal. Cabe acotar que no fui buena en matemáticas, y sin embargo... En la universidad (pregrado), la profesora de Literatura Inglesa. En postgrado, un equipo de seres humanos altamente comprometidos, que me han acompañado en esta etapa del camino de la vida hacia el crecimiento profesional y personal y con quienes mantengo una relación de profundo respeto y afecto. En la vida, mi papá, abogado de libre ejercicio, doctor en Ciencias Políticas y profesor jubilado de la UCV. ¿Qué tienen en común estas personas? Varias de las características esenciales de lo que yo concibo como "gente". Ninguno de ellos jamás me amenazó, simplemente supieron establecer desde un principio las reglas del juego las cuales honraron a cabalidad.
Por eso, para mí, lo que define a una persona "profesor" es definitivamente la coherencia de sus actos en virtud de sus principios. Eso deja una huella indeleble. En mí, está grabada en piedra y es esto todo lo que aspiro hacer con mis aprendices, ¡nada más!
"El que escribe en el alma de un niño, escribe para siempre."
Anónimo.
Publicar un comentario